A través de un blog del Instituto de Investigación y Estudios Exobiológicos (IIEE), hace algunos años el periodista y colaborador Sergio Alcayaga contó que en el año 1987 sucedió un hecho extraordinario en pleno centro de La Serena. Según este medio, “todo indica que este suceso fue silenciado por los propios testigos ante lo inusual de lo observado, totalmente fuera de lugar y de difícil entendimiento”.
Allí se relata que una persona de nombre Carlos, ya fallecida, iba a buscar a su madre al lugar donde trabajaba. Eran meses de verano (enero o febrero, no lo recuerda exactamente) y serían aproximadamente las 23:00 horas. Al pasar por la Plaza Buenos Aires, observó que varios choferes y también pasajeros, de una línea La Serena-Las Compañías, miraban en dirección de un alto poste del alumbrado público. Ante su asombro, vio que todos miraban un gran pájaro, de enormes alas, que extrañamente tenía rasgos humanoides, muy parecido al mítico personaje que en Estados Unidos fue bautizado una vez como el “hombre polilla”. Este extraño ser alado estaba posado en la línea eléctrica, y en un momento dado emitió un gran graznido que hizo entrar en pánico a las personas que lo observaban. En aquel momento muchos de estos testigos se alejaron del lugar rápidamente.
Según el blog, “al parecer este suceso trató de ser asimilado omitiendo conversar sobre lo sucedido a través de los años. Nuestro colaborador ha tratado de encontrar alguna persona que pudiera recordar más detalle sobre lo ocurrido en aquella oportunidad. En su búsqueda ha logrado localizar a un par de antiguos choferes, quienes estuvieron presentes aquella noche cuando ocurrieron los hechos. En el interrogatorio no negaron el suceso, pero sí se han negado rotundamente a dar más antecedentes o ampliar detalles a las consultas presentadas, dado que no quieren aparecer como fantasiosos o personas en busca de un protagonismo interesado”. El “hombre polilla” es un ser cuya aparición está asociada a futuras catástrofes personales o generales.

