Me parece que la burda respuesta que, hace pocos días, le dio el ministro de transportes a un taxista que lo icrepaba, por la competencia de los automóviles que se amparan en la plataforma Uber, viene a dar cuenta del paupérrimo estado de cosas al que estamos llegando. Esto viene a ser corroborado por la falta de cfritica que ha habido al respecto, en especial de parte de los políticos y de los medios de comunicación. Recordemos que el ministro contestó: "la gente prefiere Uber".

¿Qué habrían dicho, sin embargo, si un comerciante establecido le reprocha al ministro de economía por la falta de control al comercio ilegal y éste, en contestación, le dice: "la gente prefiere el comercio callejero"? Está claro que el gremio de los comerciantes establecidos, los políticos (de todas las trincheras) y los medios de comunicación no habrían sido indiferentes ante tan inmenso descriterio.

El servicio de los automóviles de Uber en Chile, como lo manifestó hace tiempo el propio ministro de transportes, es ilegal. Por esta razón han sido retirados de las calles muchos de ellos. El gobierno y algunos parlamentarios han prometido presentar proyectos de ley para regularizar dicho servicio. Pero nada de ello se ha hecho. Para colmo, dicen que los autos trabajan de manera ilegal, pero que no es ilegal el funcionamidento de la plataforma que los sustenta. 

¿Qué pasaría, entonces, si alguien crea una plataforma (legal) para el intetrcambio entre los compradores y los comerciantes ambulantes (ilegales)? Peor todavía, ¿si alguien creara una plataforma (legal) para el contacto entre los consumidores y los venderores de cocaína (ilegal)? 

Supongo que este tipo de cosas sólo pasan en Chile, como buen país de poetas. 

Víctor Sepúlveda Carrasco.

 

Más en esta historia

- {{historia.created}}

Cargando ...
X