Hoy, la comuna de Coquimbo pasa por momentos de incertidumbre en materia de planificación territorial y desarrollo Comunal. Vemos como poco a poco se va perdiendo terreno en el AMBITO cultural y patrimonial, además de pocas expectativas a NIVEL económico, afectando así el área comercial y turística. Mientras, -como telón de fondo-, aumenta el gasto Municipal, a la vez que disminuye la calidad de vida de las personas (según Índice de Calidad de Vida Urbana ICVU-PUC, 2018). A mi juicio, la base de estas dificultades se encuentra en una débil voluntad Política de nuestras autoridades locales en relación a la planificación territorial necesaria para el desarrollo óptimo de la ciudad.

En otras palabras: La ausencia de una mirada reflexiva, seria y estratégica de ciudad hace imposible afrontar esta realidad, es por ello que resulta indispensable instalar una Agenda Urbana y Ciudadana que apueste por revertir dicha situación.

«Las ciudades son generadoras increíbles de crecimiento y bienestar; ahora bien, con una planificación deficiente, pueden convertirse en trampas de desigualdad»,(Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría 13/10/2016).

Según palabras de Gurría, como comuna, estamos en terrenos pantanosos y nos estancamos cada vez más. Lamentablemente las autoridades locales no han estado a la altura del desafío, y el caso del Plano Regulador de Coquimbo (de 1984) es paradigmático. En efecto, resulta central remarcar algunas áreas en las cuales una adecuada Planificación Territorial puede contribuir al desarrollo óptimo y armónico de la comuna.

  1. Expansión Urbana: Sectores como Tierras Blancas, Punta Mira, El Sauce o El Panul, nos muestra una política de desigualdad en lo habitacional y de suelo que desplaza las capas bajas y medias hacia la periferia, limitando así su acceso a bienes y servicios fundamentales, Además, es necesario favorecer y potenciar las medidas de planificación y resguardo Medio ambientales: Borde Costero, Humedales, Vertedero y Desechos domiciliarios.
  2. Áreas verdes: La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja un promedio de 9m2 de área verde por habitante. En el Gran Coquimbo hay 5,3m2 por habitante (La Serena-Coquimbo). Si desglosamos el déficit en m2 estamos hablando que hacen falta 30.000m2 adicionales en Coquimbo para avanzar (Fuente: LT Pulso 02/03/2018).
  3. Distribución de suelo: La superficie con mayor crecimiento en la conurbación La Serena-Coquimbo, ha sido la de uso comercial, con un 2000% de incremento (Fuente: Diario el Día Lun, 26/02/2018). El problema que trae consigo dicha situación es el poco equilibrio respecto a otros usos que se le pueden entregar al suelo, en particular para que aporten al fortalecimiento del tejido social y el buen vivir, promoviendo así equidad territorial.

Ante esta situación… ¿cómo avanzamos?

A mi entender, urge priorizar una Nueva Agenda Urbana y Ciudadana que proyecte soluciones a las diferentes temáticas de la ciudad y sus alrededores, con base en la participación ciudadana vinculante y, necesariamente, requiriendo de la voluntad política de las autoridades de turno. Es hora de avanzar en la línea de bienestar para la población y el bien común, es la oportunidad de que Coquimbo entre al desarrollo urbanístico del siglo XXI.

Autor

Imagen de Jorge Gómez Ramírez.
Coquimbano. Licenciado en Arquitectura - Universidad de La Serena, Diplomado en Educación en Derechos humanos (Universidad de la Serena). Ex Dirigente Estudiantil Centro de Estudiante ARQULS. Cursos: Democracia y Desiciones Publicas - Universidad Autónoma de Barcelona. Taller: Escuela de Voluntariado de Chile. Directiva Regional Revolución Democrática Coquimbo #FrenteAmplista

 

 

 

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