"A todos ellos les pido que sigan adelante, que no renuncien a sus convicciones ni a sus esperanzas de un Chile mejor, amigos, la vida continúa, muchas gracias" fueron las últimas palabras expresadas en el discurso del ahora ex candidato Ricardo Lagos, quien, luego de que el Partido Socialista le brindara su apoyo al actual Senador y candidato presidencial Alejandro Guiller, decidió bajar su candidatura argumentando que (cito textualmente): “He puesto todo mi empeño por llevar este mensaje político a los chilenos, pero veo también que en mi propio espacio político, la centroizquierda, no se ha provocado una convergencia en torno a este proyecto”. Pero ¿qué es lo que hace que un partido histórico como lo es el PS decida de un momento darle la espalda a un histórico como el ex Presidente Lagos y apoye a un candidato que dice desmarcarse de la política convencional?
A mi juicio esta incógnita no es difícil de responder, solo hace falta admirar el escenario político en el que nos encontramos, con un Chile que tiene ansias de mas, que está empezando a hacerse sentir nuevamente en las calles, con una alianza política como “Chile Vamos” que evalúa si es necesaria una elección primaria, cuando es sabido que el ex Presidente Sebastián Piñera es el favorito dentro de la coalición y también donde sus partidarios lo apoyan de manera tajante. Ahora por el contrario nos encontramos con una “Nueva Mayoría” cuya imagen se ha visto perjudicada debido al actuar del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, donde la aprobación en las encuestas no encuentra un punto de inflexión para subir, y con militantes y simpatizantes que buscan opciones alternativas a los políticos de siempre, ¿cómo podemos verlo reflejado?, la encuesta CADEM sitúa a Beatriz Sánchez, candidata de Revolución Democrática, con dos puntos sobre el ex Presidente Lagos, tan solo a tres semanas de haber lanzado su candidatura y a Alejandro Guiller con aun mayor ventaja, posicionado en un segundo puesto con un 15% solo detrás del ex Presidente Piñera. Con esto podemos ver que la Nueva Mayoría no posee un candidato propio que logre figurar dentro de estos altos índices, lo cual nos lleva a pensar en que ya sus partidarios no están contentos con cómo se han hecho las cosas y quieren efectivamente buscar una alternativa de cambio.
Entonces se formula una problemática, “Queremos alguien distinto”, “Alguien que pueda hacer un cambio real”, “Alguien que sea cercano con la ciudadanía”, etc. Y luego de esto y, cabe mencionar que muy a conveniencia de el mismo, aparece la gran solución, Alejandro Guiller, quien siendo Senador de la Republica, con una carrera como periodista a sus espaldas, destaca como un comunicador muy querido por las masas y decide proclamar su candidatura por llegar a la Moneda, primero esta coalición se muestra arisca hacia esta candidatura, pero a medida que pasa el tiempo y se van reflejando los pensamientos de la sociedad, van poco a poco conciliando visiones, hasta que llegamos al punto crítico donde, en una jugada muy astuta, el PS decide de manera extraordinaria dar su respaldo a este candidato “distinto”, bastante conveniente para el escenario en el cual nos encontramos, pero lamentablemente no todo es color de rosas con este actuar, también ha traído consecuencias contraproducentes, luego de unos cuantos dimes y diretes se produce un quiebre entre el PS y la Democracia Cristiana, quienes llevan también su propia candidata, Carolina Goic, la DC puso en duda su participación en las primarias de la NM a raíz del apoyo del PS al Senador Guiller, lo que significaría que ya no existiría un candidato único en la coalición de izquierda, lo cual produce un gran conflicto ya que se estima que la única forma de plantarle cara al probable candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera, es con un candidato único ya que en caso contrario existirían votos que como bloque político se perderían, y esto podría derivar en una eventual pérdida de las elecciones presidenciales y también una gran perdida por efectos de proyectos que se quieren llevar a cabo por el actual oficialismo.
En síntesis, la apuesta de Guiller como posible candidato de la NM puede llegar a ser un arma de doble filo, ya que si bien el candidato es muy bien evaluado y es sabido que con el apoyo de un amplio conglomerado político como lo es esta coalición sus posibilidades reales aumentan en demasía, también puede llegar a generar un quiebre no solo en ámbitos electorales, sino también en un eventual quiebre ideológico entre la voluntad general de la coalición y ciertos partidos pertenecientes a ella, y quien sabe, tal vez hasta incluso en una posible salida estos partidos de la actual coalición izquierdista.
Bastian Díaz Peña
Alumno 1°Año de Ciencias Políticas
Universidad Central