¿Has tenido esa sensación que estas apunto de vivir un cambio de vida, pero sin embargo no sabes por qué tienes esa sensación?, más o menos fue así cuando comenzó mi año en Servicio País. Subirme a un bus, llegar a una región, a una comuna que no conocía o sabía muy poco de ella, por ejemplo el típico dicho chileno que dice; “entre Tongoy y Los Vilos”, es aquí donde me encuentro, en “Los Vilos, mi nombre es Esteban Apablaza Fuentes, de profesión Arquitecto de la Universidad Andrés Bello, Santiaguino de corazón, capitalino como dirían algunos,  y actualmente me encuentro felizmente colaborando por medio del programa Servicio País.

A sido un año más o menos parecido a una montaña rusa, por decirlo de alguna forma, ya que la labor profesional que se ejerce en este programa, día a día me va sorprendiendo, y no queda más que dejarse llevar por esas sensaciones. Al principio no entendía muy bien el por qué me encontraba en este lugar, si era el lugar adecuado o simplemente iba poder enfrentar la labor que se realiza, ya que es una labor social. Poco a poco me fui insertando en la comuna, descubriendo, conociendo sus tradiciones e identidades y por sobre todo a sus habitantes, ya que fueron estos quienes me expresaron por qué debía continuar con esta experiencia, ya que para ellos, no era un simple desconocido, si no, “el Servicio País” que llegaba el año 2016. Ellos entendían todo, la razón y el aporte que podía ser para sus comunidades.

La comunidad de la comuna de Los Vilos fue quien me dio las herramientas para así poder aplicarlas técnicamente. Tras esto logre entender que más allá de lo que me decían, que venía a recuperar plazas, llegaba a que la misma gente se re-encontrara con sus espacios vecinales. Darle ese sentido social a la arquitectura, sobre todo cuando tienes que trabajar en espacios públicos. Siempre quise guiar mi profesión para el pro de la comunidad, darle ese sentido social, que en la facultad no se adopta mucho, pero que sin embargo están las posibilidades de poder adquirir de manera in-situ, con los que de verdad necesitan que tu estés ahí, siendo un aporte al minuto de intervenir, transformando, pero no solo, sino en equipo, escuchando, imaginando como si tu fueras uno más de los vecinos.

La labor actualmente continua, y nunca me deja de sorprender  y de seguir conociendo a los que ahora me consideran uno más de su comunidad, y es así como uno se va sintiendo poco a poco un habitante más del territorio que al principio me parecía desconocido. Sentirse un aporte para la sociedad y para comunidades que son denominadas vulnerables, es una satisfacción que no tiene precio. Cuando me llamaron de la Fundación y acepté ser parte de Servicio País en la región de Coquimbo, exactamente a la comuna de Los Vilos, fue la mejor decisión que pude haber tomado, ya que hoy viviendo y trabajando en esta comuna, día a día tengo un nuevo descubrimiento y una nueva aventura para mi vida.

 

 

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