Cuatro grandes tiendas, patio de comida y locales de reconocidas marcas, abrieron sus puertas el jueves 28 de septiembre en mall Vivo Coquimbo, un centro comercial que era esperado por los habitantes de la comuna y que se volcaron en masa el día en que iniciaron su primera fase de operaciones.
Sin embargo, había algunos que miraban con preocupación este “evento” en la comuna puerto: los comerciantes del centro histórico de la ciudad. Ellos sabían que el mall sería un atractivo para el público que cada día los visitaba, considerando que éste se encuentra a sólo dos cuadras de calle Aldunate, vía neurálgica del centro.
Lo que en un principio se avizoraba como un desastre para el comercio tradicional, no fue tan así y tras una semana de esta apertura, se constata un balance dispar entre los locatarios. Mientras para algunos, las ventas han caído considerablemente; otros se muestran contentos ante la llegada de nuevo público.
Así es el caso de la sucursal de Coquimbo de la tienda “Weide”. El encargado del local, César Díaz, señala que hace cuatro años que están instalados en el centro de la comuna y como en cada negocio “hay días malos y buenos”. Piensa que como Weide se dedica a la venta de calzado la apertura del mall no ha tenido efectos negativos.
“Acá no se ha notado mucho, y he visto que desde que se abrió el mall llegó más gente y como está cerca, ha aprovechado de recorrer las calles del centro”.
Lo mismo indica José Reyes quien tiene un local de comida en el lugar. El comerciante señala que llegaron varias empresas de comida rápida al nuevo centro comercial, pero eso no ha significado que bajaran sus ventas en su local.
“Sabemos que hay competencia, pero creo que acá tenemos un público fiel que llega a almorzar, por ejemplo y no hemos visto que haya bajado la clientela. Acá ofrecemos otra cosa que el mall no tiene y es la comida casera”, agrega.
ATRAR AL CLIENTE. Sin embargo no todos describen una experiencia positiva con el nuevo centro comercial y quizás los más afectados son las tiendas de vestuario.
La tienda Nattaly dedicada a la venta de artículos para bebés y niños, era reconocida por permanecer con gran cantidad de clientes cada día, sin embargo esto ha cambiado esta última semana. Kathy Rejas, encargada de la tienda señala que en los primeros días de cada mes las ventas eran muy altas, pero tras la apertura del mall, la situación cambio lo cual afectó también sus remuneraciones, debido a que las 6 personas que trabajan en el local, reciben comisiones por venta.
“Normalmente los fines de mes estaba lleno, pero con el mall se ha notado la baja venta, el poco público y obviamente que la gente está más concentrada en conocer el mall. Esto afecta a la empresa y a los trabajadores”, señala Kathy.
Rosa Gaete de la tienda Full Jeans señala que tienen clientes frecuentes, pero que con la apertura del centro comercial se ha notado un cambio en esta primera semana. “Ha estado lento, primero por el impacto que generó el mall. Los primeros días acá andaba nadie y quiero creer que es por la curiosidad que implica que exista un mall en La Serena”.
Sin embargo está segura que se podrán levantar, generando acciones que permitan atraer a los clientes, ya que para Rosa no sólo se trata de quejarse o esperar que el negocio caiga, sino que siempre mantener el local, que ya tiene más de 17 años en calle Aldunate y es conocido en los habituales del centro de Coquimbo.
“Nosotros tenemos clientela, pero no existe la fidelidad 100%. Debemos generar acciones de cautivar con ofertas, estar asociados a todas las tarjetas de crédito que existen y siempre estar atento a la competencia y nuestra diferencia se encuentra en la atención personalizada, porque en los malls se trata de venta por comisión”, concluye.5201i
28 de septiembre abrió parcialmente sus puertas Mall Vivo Coquimbo
PREOCUPADOS POR FUTURAS OBRAS DEL CENTRO
Otra de las preocupaciones de los comerciantes son las obras del futuro Paseo Aldunate, que es la quinta etapa del eje Varela-Videla y que implica peatonalización de calle Aldunate y semipeatonalización de las calles transversales, más otras obras de mejoramiento del centro.
Los trabajos dirigidos por el Serviu y que consideran una inversión de más de $4.900 millones se han transformado en un problema para los comerciantes, debido a que saben que se verán perjudicados ante su ejecución. Incluso solicitaron una prórroga del inicio de las labores, a través de la Cámara de comercio y Turismo y apoyados por el municipio porteño, para poder vender durante Navidad que es una de las mejores épocas de ventas.
Rosa Gaete señala que si no se toman medidas como la ejecución por etapas, mitigación en las calles en temas de seguridad y limpieza, más del 70% de los comerciantes podrían cerrar sus puertas. “De hecho hay muchos locales que ya se están yendo. Con este proyecto será el remate del centro. La Cámara de comercio está en reuniones para aplazarlos y nos gustaría que fuera hasta marzo del próximo años y que se ejecute por etapa”, afirmó.