Un homenaje en las afueras de la Primera Comisaría, el cariño de las personas de a pie en las calles y un responso fúnebre fueron las principales manifestaciones para Hans Knopke Briones y Luis Díaz Manríquez

No era simplemente un sábado más en las apacibles calles de la ciudad de La Serena. La capital regional, al igual que gran parte de la región de Coquimbo, despertaron conmocionados ante la triste noticia de la muerte de dos jóvenes carabineros.

Hablamos de Hans Knopke Briones (37) y Luis Díaz Manríquez (25), los dos nuevos héroes de la rama castrense, que entraron a la categoría de mártires de una institución que se caracteriza por el respecto y el cariño que le tiene la ciudadanía. Y esto se trasuntó en el enorme respeto y participación de la gente en las principales avenidas de la ciudad de los campanarios, donde los cuerpos de estos dos malogrados funcionarios recibirían un justo homenaje y una despedida acorde a la circunstancias.

No se puede olvidar. Imposible. Que estas dos personas perdieran la vida en el kilómetro 62 de la Ruta de 43, en Pan De Azúcar, mientras perseguían a seis delincuentes que huían desde Ovalle. En el cumplimiento del deber, y mientras impedían la acción ilícita de estos sujetos, se encontraron cara a cara con una muerte prematura y a veces, inexplicable.

Poco después de las 14:00 horas, recibieron el saludo de sus camaradas de armas, en dependencias de la Primera Comisaría de La Serena, donde encabezados por el general de la IV Zona, Rolando Casanueva, Hans Knopke Briones  y Luis Díaz Manríquez  contaron con el calor de quienes conforman el cuerpo de Carabineros.

Posteriormente, comenzó el  recorrido por las calles de La Serena. Los sonidos de las sirenas de los vehículos de la policía uniformada y de la Policía de Investigaciones acompañaban el sentir ciudadano, que con aplausos espontáneos, lágrimas silenciosas y algunas flores dignificaron a dos hombres que entregaron su vida en pos de su misión: proteger a los ciudadanos.

Incluso, uno de los motoristas que estuvo presente en el minuto fatal, recordó lo sucedido. “Fue tremendo verlos perder la vida. Eran más que compañeros. No nos queda más que agradecer el enorme cariño de la gente”, sostuvo

Al llegar a la catedral de La Serena, las muestras de cariño continuaron. Las urnas de ambos carabineros estaban cubiertas por las bandera de Chile, como el reconocimiento de la patria a quienes le sirven.

Ingresaron al principal templo católico de la capital regional, donde los familiares de los afectados expresaron su pena, su congoja.

Las voces de un coro de Carabineros eran el sonido de fondo que acompañaba aquel homenaje y triste adiós.

Desde las 18:00 horas, fue el turno de un responso fúnebre para los dos hombres que cumpliendo con su labor dejaron este mundo, por lo que la Catedral se repletó. Autoridades, civiles, militares y el mundo eclesiástico acompañaron a los familiares y amigos de las víctimas, quienes pese al momento aciago, se sintieron plenamente acompañados, en una ceremonia que se extendió por más de una hora.

En las afueras, muchas personas acompañaron esta triste instancia, ya que el ingreso en un momento dado se volvió imposible. La gente, por modesta que fuera, quería estar.

Ya concluida la ceremonia, lentamente las personas abandonaron el lugar, lentamente, en silencio.

Sin embargo, en la esquina de Los Carrera con Gregorio Cordovez una persona se levantó para pedir algo muy especial. “Quiero solicitar, sin ningún ánimo de lucirme o  con un fin político, un gran aplauso para estos dos carabineros que dejaron la vida. No puede ser que los menores de 18 años no tengan responsabilidades, en eso nos falta mucho. Por favor, aplaudamos fuerte”, y en ese momento, las palmas se batieron con fuerza. 

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X