Un aire contagioso, ritmo latinoamericano, invita al vuelo emparejado para la danza y el zapateo en las lonjas ribereñas, marismas     y sabanas. Cuando los titulares de la comunicación social retoman aperturas olvidadas por el avance de la civilización, Donde en medio de la turbulencia por la falta de convivencia pacífica en la dimensión humana surgen otras manifestaciones fuera de lo común. Qué bonito es volar...El canto aporta la descripción del marido que hace bromas a su mujer (Cuando la encuentra durmiendo... tira de la colcha y sale corriendo). Y, esto, al amanecer. No, no anda solo: un par de amigos  “celebran la gracia” con estribillo pegajoso al emprendedor amoroso tomando alturas. -”Ay, qué bonito es volar a las dos de la mañana”, aseguran. Mientras, arriba o  por el medio del planeta azul hay trasfondo de confusiones, en la tierra del Sur, aún hay broma, canto y baile. Es la gente, es el hombre común: la “guajira” o la mujer “maya” actual. Tal criterio se obtiene visitando, por ejemplo, los portales de Internet. Otra manera de volar dentro de una pantalla chica, invitan. En Internet - especialmente en YouTube - aflora la música latina con apoyo audiovisual ad hoc enfocada a cada intérprete y tema alusivo. Así, en el verano pasado (2017) no sólo el paisaje de Oaxaca  se ha quedado entre el mundo atento de internautas si no que dichas ediciones se fijan para esta  y otras generaciones. Un aporte  desinteresado a la educación andina. Pero, habíamos quedado con el  protagonista principal  para esta nota costumbrista. ¿Hum? - Sí, aquél...que tira de la colcha y sale corriendo. Nuestra deuda es con los trovadores medievales y renacentistas que andaban de un lugar a otro “cantando” las novedades amorosas, épicas o misteriosas. Ahora, con esta canción y otras, el volar es parte del cantar. ¡Vale!  

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